Los pobres se llevan el mayor impacto

COPENHAGUE, TIERRAMÉRICA
En los últimos 18 años, Honduras padeció más que casi todos los demás países del mundo por eventos climáticos extremos, señala un estudio sobre las pérdidas causadas por fenómenos meteorológicos, que fue difundido en el marco de la Cumbre mundial del clima.

En todo el mundo, tormentas, inundaciones y olas de calor han causado pérdidas por 1,7 billones de dólares, además de 600 mil muertes, según el Índice Mundial de Riesgo Climático 2010.

Las conclusiones
En simultáneo, la Organización Meteorológica Mundial anunció en Copenhague que es muy probable que la década 2000-2009 haya sido la más calurosa desde que se comenzó a llevar registro de temperaturas, en 1850.
Este año hubo olas de calor extremo en India, el norte de China y Australia.
Además, se volvieron más frecuentes las temperaturas muy elevadas en el sur de América del Sur, plantea el informe.

“Nuestros análisis muestran que, en particular, los países pobres son severamente afectados” por eventos meteorológicos extremos, dijo Sven Harmeling, autor del Índice en Germanwatch, una organización no gubernamental alemana que promueve la igualdad y la preservación de los medios de vida desde 1991.

Honduras, Bangladesh y Birmania son los que padecieron la mayor combinación de muertes y pérdidas económicas entre 1990 y 2008, según el Índice.

Lo que esperabanEn este contexto, era crucial que la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP-15), que se celebró del 7 al 18 de este mes en Copenhague, brinde un financiamiento predecible y a largo plazo para ayudar a países vulnerables como Honduras a adaptarse, declaró Christoph Bals, director político de Germanwatch.

En el futuro
Esto empeorará, a medida que el cambio climático intensifique las tormentas, inundaciones, sequías y olas de calor, dijo Sven Harmeling, autor del Índice en Germanwatch, en un comunicado.
Durante milenios, las concentraciones de carbono en la atmósfera fueron, promedialmente, de 260 partes por millón (ppm), pero en los últimos 100 años aumentaron a 387 ppm, lo que provoca que más calor solar sea capturado, intensificando el efecto invernadero natural.
Esa energía extra aumenta las temperaturas mundiales y produce más eventos climáticos extremos, señalan los científicos.

Fuente Bibliográfica