
El contrabando ilegal de coches es un problema que a los gobiernos les cuesta controlar. No sólo son las bandas que roban los modelos y los trasladan de un país y otro, si no que existen diversos métodos en los que no hace falta robar los modelos, simplemente se hace una importación fraudulenta, evadiendo impuestos, que permite al importador ganar mucho dinero con una inversión relativamente baja.
Y recalco lo de relativa, porque según el modelo la cifra puede ser importante, pero no tanta como la de su posterior venta. Por esto, el gobierno tailandés ha tomado una decisión drástica, que incluso raya la locura. Para dar una lección a los importadores, han decido destruir los modelos delante del público como si de un espectáculo se tratara.
Creo que existen métodos más eficaces, pero creo que ninguno tan impactante como este, aunque si lo pensáis bien, es mejor subastar el modelo y utilizar estos ingresos para financiar cualquier programa social o incluso invertirlo en evitar la importación ilegal.
En la foto que os mostramos, podéis ver como destrozan un Ferrari 456 GT de 1992, este modelo asciende a 1.2 millones de dólares debido a los impuestos que hay que pagar por este tipo de vehículos en Tailandia.
Vía | Wrecked Exotics