La idea de perennizar el recuerdo de Bolívar nace en los primeros años de la joven república peruana. En efecto,el Congreso acordó,con fecha 12 de febrero de 1825,la erección del monumento y libró,en noviembre del mismo año,fondos consulares a favor de Pedro Pedemonte,que debía hacer los primeros contactos para constituir dicho recordatorio. En esa oportunidad,según un documento del Archivo de la Nación,se libraron diez mil pesos sin especificar como debían emplearse. Tampoco se conocen documentos que indiquen las acciones seguidas.
Esta iniciativa vuelve a tener vigencia en 1852 bajo el gobierno de Echenique. Aprovechando la presencia de Bartolomé Herrera en Roma como Ministro Plenipotenciario del Perú,el canciller Tirado le comunica la voluntad del gobierno de "erigir un monumento en la Plaza del Congreso a la Memoria del Libertador Simón Bolívar" (12 de octubre de 1852). En ésta pormenorizada comunicación se le pide ordene la estatua en Milán,sin sugerir escultor,y se agrega un diseño con la idea somera del monumento y las dimensiones. Se le dá instrucciones acerca de como debe llevar el sombrero y el tema de los bajorrelieves marmóreos de los costados (Junín y Ayacucho). La estatua sería de bronce,el pedestal de mármol y el boceto,previamente,debía aprobarlo la Academia de Milán.
Bartolomé Herrera regresa al Perú en 1853 y desde Lima sigue preocupándose por los encargos ornamentales que le habían hecho. En enero de 1854 el Cónsul del Perú en Roma le escribe a Herrera que el modelo de la estatua ecuestre de Bolívar está casi concluido,que pronto empezarían los moldes y que la fundición se realizaría en Munich. En ésta comunicación ya se nombra al escultor Adamo Tadolini,quienhabía recibido la mitad de los 4,500 pesos pactados. La Memoria del gobierno de Ramón Castilla especifica que por cancelar la deuda,pagar el flete y seguro hasta El Callao,por ensamblar el pedestal y colocar la estatua y limpiarla,se gastaron 17,000 pesos.
Por fín,el monumento se inauguró el 8 de diciembre de 1859,fecha del aniversario de la Batalla de Ayacucho.
Inspirado en el retrato ecuestre del pintor francés Jacques-Louis David ("Napoléon cruzando los Alpes de 1801),el caballo se presenta encabritado,levantando más alto la pata izquierda en un gesto de pánico que lo obliga a torcer el cuello y mostrar los ojos desorbitados. Llama la atención el cuidadoso realismo con que ha reproducido las venas del cuello,la abundante crin,los arneses y hasta los clavos de las herraduras. El pellón,la carona de suela, y por fin la montura han sido trabajados con gran fidelidad,así como las bridas y riendas,el pecho petral,la baticola,los estribos de aro y las alforjas a los lados. Bolívar ha sido representado con capa que flamea elegante,espada,sombrero con penacho de plumas que lleva en la mano derecha y botas granaderas.
En la escultura de Lima,Tadolini se muestra seguidor del naturalismo clasicista,una de las tantas corrientes que admitió el academicismo de mediados del siglo XIX, desde entonces ejemplo de escultura monumental en nuestro medio.
FUENTE : "ESCULTURA MONUMENTAL Y FUNERARIA EN LIMA".
Leer también el Blog de Juan Luis Orrego Penagos :
http://blog.pucp.edu.pe/item/52163
Esta iniciativa vuelve a tener vigencia en 1852 bajo el gobierno de Echenique. Aprovechando la presencia de Bartolomé Herrera en Roma como Ministro Plenipotenciario del Perú,el canciller Tirado le comunica la voluntad del gobierno de "erigir un monumento en la Plaza del Congreso a la Memoria del Libertador Simón Bolívar" (12 de octubre de 1852). En ésta pormenorizada comunicación se le pide ordene la estatua en Milán,sin sugerir escultor,y se agrega un diseño con la idea somera del monumento y las dimensiones. Se le dá instrucciones acerca de como debe llevar el sombrero y el tema de los bajorrelieves marmóreos de los costados (Junín y Ayacucho). La estatua sería de bronce,el pedestal de mármol y el boceto,previamente,debía aprobarlo la Academia de Milán.
Bartolomé Herrera regresa al Perú en 1853 y desde Lima sigue preocupándose por los encargos ornamentales que le habían hecho. En enero de 1854 el Cónsul del Perú en Roma le escribe a Herrera que el modelo de la estatua ecuestre de Bolívar está casi concluido,que pronto empezarían los moldes y que la fundición se realizaría en Munich. En ésta comunicación ya se nombra al escultor Adamo Tadolini,quienhabía recibido la mitad de los 4,500 pesos pactados. La Memoria del gobierno de Ramón Castilla especifica que por cancelar la deuda,pagar el flete y seguro hasta El Callao,por ensamblar el pedestal y colocar la estatua y limpiarla,se gastaron 17,000 pesos.
Por fín,el monumento se inauguró el 8 de diciembre de 1859,fecha del aniversario de la Batalla de Ayacucho.
Inspirado en el retrato ecuestre del pintor francés Jacques-Louis David ("Napoléon cruzando los Alpes de 1801),el caballo se presenta encabritado,levantando más alto la pata izquierda en un gesto de pánico que lo obliga a torcer el cuello y mostrar los ojos desorbitados. Llama la atención el cuidadoso realismo con que ha reproducido las venas del cuello,la abundante crin,los arneses y hasta los clavos de las herraduras. El pellón,la carona de suela, y por fin la montura han sido trabajados con gran fidelidad,así como las bridas y riendas,el pecho petral,la baticola,los estribos de aro y las alforjas a los lados. Bolívar ha sido representado con capa que flamea elegante,espada,sombrero con penacho de plumas que lleva en la mano derecha y botas granaderas.
En la escultura de Lima,Tadolini se muestra seguidor del naturalismo clasicista,una de las tantas corrientes que admitió el academicismo de mediados del siglo XIX, desde entonces ejemplo de escultura monumental en nuestro medio.
FUENTE : "ESCULTURA MONUMENTAL Y FUNERARIA EN LIMA".
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